Desobediencia inteligente

Desobediencia inteligente es un término que se utiliza para denominar una técnica de adiestramiento para los perros-guía que ayudan a personas invidentes. Gracias a esta técnica los animales están preparados para desobedecer las órdenes de su amo cuando éstas pueden conducirlo a una situación de peligro.

En esta época de crisis y de alta competencia, algunas organizaciones del sector tecnológico demandan nuevos arquetipos que les sirvan como perro-guía para evitar situaciones de peligro; buscan procesos que potencien la innovación para mantenerse en una carrera en la que ya no sólo prima la resistencia, sino que ahora también adquieren mucha importancia la velocidad y el dinamismo. No es fácil cambiar el ecosistema de una empresa, ya que una nueva metodología implica retos tan importantes como: abandonar rutinas caducas, superar el miedo a lo desconocido, buscar líderes que permitan mitigar problemas durante períodos de transición, potenciar la creatividad, promover el conocimiento compartido o conquistar un terreno tan complejo y delicado como el de las emociones.

El éxito de una organización no sólo depende de atraer y retener talento sino de conectarlo. Las empresas deben confiar en los profesionales, sobre todo en los que conocen bien su trabajo y no se conforman; es fundamental que se sientan seguros para desafiar el orden establecido, que pongan toda su creatividad y su talento al servicio de los clientes, el negocio y la tecnología. La empresa tiene que ser la primera en dejar muy claros estos dos principios: “la creatividad sólo es realmente útil cuando conduce a la innovación” y “en nuestra empresa SI pagamos por pensar”.

Imaginemos el caso de una empresa que cuenta con trabajadores de alto nivel, que dispone de la mejor tecnología y que puede presumir de liderazgo… tiene el talento y las herramientas necesarias para el éxito, pero fracasará en sus objetivos si es sometida a una rutina maltratada por el “cortoplacismo”. Puede ser doblegada por una cultura organizacional que se consume a sí misma, más preocupada por preservar el estatus quo que por cuestionar sus propios principios.

La solución está en las personas que conforman la organización, una red humana de conocimiento aplicado que, en muchos casos, no conoce el verdadero potencial de su poder creador. El subconsciente es un depredador que reduce a cenizas el potencial creativo subyugándolo a falsas creencias, a la rutina y al miedo. Miedo a pensar, miedo a no llegar, miedo a someter nuestras opiniones al juicio de otros, miedo a soñar en voz alta, miedo a lo desconocido. Las personas se convierten en “no-pensadores” o “no-soñadores” que se quejan por los pasillos mendigando afecto, atención, dinero… Intentan calmar su desasosiego culpando a otros cuando realmente es el propio individuo el que asume y acepta su estatus quo.

Por todo esto, creo que es un buen momento para promover la técnica de la desobediencia inteligente, un momento ideal para romper las reglas y provocar esa sincronización imprescindible entre la visión de la organización y la de cada individuo que le da vida. Las organizaciones necesitan una nueva praxis para construir un entorno mucho más dinámico, un espacio para la creatividad y la innovación.  La disrupción inteligente no sólo consiste en pensar de una forma distinta sino en actuar de forma distinta. Para ello se necesitan personas-guía que estén perfectamente adiestrados para desobedecer las órdenes cuando sus dueños se exponen a un peligro.

La desobediencia, según Oscar Wilde

“La desobediencia, a los ojos de cualquiera que haya leído la historia, es la virtud original del hombre. El progreso ha llegado por la desobediencia, por la desobediencia y la rebelión.”

Los cambios normalmente no fallan porque se apliquen demasiado pronto, casi siempre fallan porque llegan demasiado tarde. Si la organización antepone el éxito antes del compromiso nunca conseguirá ninguno de los dos. La desobediencia inteligente es una solución posible para romper las reglas, hoy en día es difícil encontrar agentes de cambio que renueven la fe y la motivación por la innovación.

 

  • Javier López

    el factor determinante es fluir en la desobediencia y no generar entropía

  • Muy interesante, espero ansioso el post que trate sobre cómo se determina si la desobediencia es o no inteligente, la identificación de esas personas-guía, etc 🙂

    • Oscar Carbajo

      Buena sugerencia, aunque antes de que llegue un nuevo post sobre este tema me gustaría intentar aportar un poco más de luz. Es dificil identificar lo que cuestionas pero yo que creo que podemos partir de la idea de que la desobediencia es inteligente cuando está basada en la honestidad (decir lo que piensas pensando lo que dices), cuando se lucha contra el gregarismo o cuando somos críticos con los no críticos. También tengo bastante claro que sabotear el sistema o hacerse el tonto no es desobediencia inteligente 😉

      Un saludo

      • Sergio De La Calle

        Wow, tu respuesta a Carlos parece extraida literalmente de mi charla TEDx “el Factor Eva” del 2014 https://www.youtube.com/watch?v=ekSR6Yju7Vg
        . La mención a la desobediencia inteligente puede ser casual porque es
        un concepto universal pero la referencia al no gregarismo, ser crítico
        con los no críticos y a lo que no es desobediencia es mucha coincidencia. Me alegra que te gustara mi charla

        • Oscar Carbajo

          Lo siento Sergio, no recuerdo haber visto tu charla pero sin duda la veré en cuanto tenga tiempo. Cuando se profundiza en un tema concreto se pueden llegar a conclusiones similares. Quizá he podido leer algo en algún blog hablando sobre el gregarismo la verdad es que no lo recuerdo con exactitud.

          Muchas gracias por tu comentario y por aportar el vídeo.

          Un abrazo

  • Pingback: Desobediencia inteligente | Making #love and ma...()

  • Muy bueno @oscarcarbajo:disqus . Supongo que el mayor problema de lo que planteas radica en que normalmente los que toman las decisiones en las empresas ven como conflictivos y problemáticos a esas personas que piensan de manera diferente y dicen lo que piensan con honestidad, sobre todo cuando las cosas van mal. Esa cultura empresarial es la más complicada de cambiar.

    Un saludo y bienvenido a TalentoIT 🙂

  • Juan García Braschi

    La desobediencia inteligente de los perros guía está reservada para situaciones de peligro. ¿Debería ser también así en la empresa, o puede servir para más situaciones?

    • Oscar Carbajo

      Cada proyecto o cada situación que se crea en una empresa puede entrañar peligro. Dependerá un poco de donde coloques el “umbral de peligrosidad”. Bajo mi punto de vista no aprovechar las oportunidades en un sector tan exigente como el tecnológico puede ser un peligro en si mismo.

      O podría responderte con otra pregunta: ¿Crees que hay algo más peligroso que permitir que las personas se conviertan en “no-pensadores” o “no-soñadores”?

  • “La desobediencia es inteligente cuando está basada en la honestidad (decir lo que piensas pensando lo que dices), cuando se lucha contra el gregarismo o cuando somos críticos con los no críticos, sin sabotear el sistema o hacerse el tonto. No generando entropía ni resultar conflictivo a los que toman las decisiones ¿Y cómo y en qué situación podemos ser desobedientes inteligentes? @oscarcarbajo:disqus ¡Gracias a todos por aportar reflexiones tan interesantes y a ti Óscar, por hacer que me encante este concepto! 🙂

  • Pingback: Desobediencia inteligente | Personas y organiza...()

  • Muy interesante Óscar.

    Personalmente, creo que para que el cambio de mentalidad sea efectivo, los “de arriba” tiene que estar convencidos de que es necesario.

    Éste es un recurso interesante para los que tengan que convencerlos desde “más abajo”:

    https://validately.com/blog/77739607675/laura-kleins-webinar-on-how-to-bring-lean-into