¡Suena el teléfono!

Cansados de recibir llamadas que no aportan ningún valor, malestar al no poder encontrar o cambiar de trabajo, falta de información del proyecto, trato despersonalizado y actitud “agresiva” son las situaciones a las que los profesionales de tecnología se enfrentan al descolgar el teléfono. 🙁  

Si estás recibiendo la llamada telefónica, tienes el 40% del proceso hecho, tu CV está preseleccionado. Recuerda que tu objetivo es el mismo de quien te llama: conocerte personalmente.

La actitud al teléfono puede ser motivo suficiente para seguir o no adelante, por ello vamos a describir una serie de recomendaciones e intentar conseguir un 60% de éxito:

Imagen obtenida del blog mvlmania.com

Sé educado y muestra interés. Si el técnico de selección realiza correctamente su trabajo, la primera pregunta que te hará es ¿Es buen momento para hablar? Si no estás cómodo en ese momento para mantener la entrevista telefónica, coméntalo para que vuelvan a llamarte cuando puedas atender la llamada. 

Utiliza un tono y una entonación apropiada:

  • No hables muy alto ni tampoco muy bajo.
  • Utiliza un tono comedido, asegúrate que el entrevistador te escucha y te comprende bien.
  • No mantengas un tono lineal, cambia la entonación y adáptate al ritmo que se va marcando en la conversación.

Muestra expresividad y sé receptivo. La expresividad de una persona al teléfono es tan importante como una palabra o un tono inapropiado. La sonrisa telefónica no se ve pero se siente, se contagia y facilita mucho la comunicación. 🙂

Sé simpático, transmite positivismo pero con prudencia. Puedo confirmar que el éxito de una llamada de teléfono es hablar con alguien “que te cae bien”. Si te muestras simpático, entusiasta y positivo, tienes una probabilidad muy alta de que el entrevistador quiera conocerte.

Muestra seguridad en ti mismo. No titubees y demuestra que sabes lo que quieres.

Prepárate la presentación inicial. Es bastante frecuente que al recibir nuestra llamada y presentemos el nombre de la empresa respondas “no me suena”, “me he inscrito a muchas ofertas y ahora no recuerdo”, “¿qué nombre me has dicho?”, etc. Evita estas respuestas porque demuestras falta de interés. Es aconsejable que tengas en mente todas las ofertas a las que te has inscrito y las empresas que las publican.

Prepárate la entrevista telefónica. Ten localizada la oferta a la que te has inscrito, visita la página web de la empresa y los requisitos que se demandan para el puesto. Si has averiguado toda esta información te resultará fácil demostrar que eres el candidato “perfecto” para el puesto. 😎

Contesta y pregunta. Para ambos profesionales el tiempo es lo más valioso. Realizar una buena entrevista telefónica es básico para obtener la información necesaria. Contesta, en la medida de lo posible a las preguntas que te realice el entrevistador, y pregunta en ese momento lo que consideres relevante para ti.

Empatiza y muestra flexibilidad. Si estás interesado en cambiar o encontrar trabajo, muéstrate flexible en tus comentarios y en tu disponibilidad para poder mantener la entrevista personal.

Agradece la llamada de teléfono. No es cuestión de “hacer la pelota” a nadie, pero sí mostrar tu ilusión por recibir la llamada. Dar las gracias siempre genera buena impresión.

Si la entrevista telefónica ha ido bien ya tienes el 60% del proceso completado y puedes comenzar a prepararte la entrevista personal. ¡Vamos a ello!