¡Conseguiste la entrevista!

Si la entrevista telefónica ha ido bien ya tienes el 60% del proceso completado y puedes comenzar a prepararte la entrevista personal. En el ámbito de la consultoría son muchos los filtros que tienes que pasar para finalmente llegar a la entrevista final. Por ello, es tan importante tu parte técnica como tu parte actitudinal. 

Es posible que esta información te resulte repetitiva e incluso estés cansado de leer y escuchar siempre lo mismo, pero son recomendaciones muy “básicas” que en muchas ocasiones no se cumplen. Por ello, no dejaremos de comentarlas por si algún rezagado no lo tiene muy claro:

Foto: 100 metros 2 (cc gatogrunge)

La información es poder. Investiga, indaga y analiza toda la información que puedas sobre la consultora: qué ofrece, clientes con los que trabaja, filosofía, valor añadido, sectores dónde es más reconocida, número de profesionales en plantilla, puesto de trabajo demandado, trayectoria profesional de la persona que te va a entrevistar.

No significa que te prepares la información como el “Padre Nuestro”, porque transmite poca naturalidad y a nadie nos gusta las persona que simulan un papel, pero sí da muy buena impresión demostrar que te has informado, así que ¡investiga y muévete por doquier! 😀

Arreglado y formal. Si preguntáramos a los demás su opinión de cómo ir vestido a una entrevista personal, es posible que la mayoría contestara que lo correcto es vestir discreto. La duda es ¿arreglado pero informal? o ¿arreglado y formal?. Según los expertos en imagen personal, depende del puesto, filosofía de la empresa, localidad geográfica e incluso el tipo de sector.

Una curiosa anécdota que le ocurrió a un candidato que realizaba un proceso de selección para una empresa líder mundial en desarrollo y distribución de videojuegos, fue que quién le entrevistó llevaba una espesa y larga barba, varios piercings y vestimenta completamente informal, y el candidato optó (sin saber quien le entrevistaría), por llevar unos pantalones de pinzas y una camisa. A pesar de ir vestido con un “adecuado”, desestonó. La experiencia vivida por este candidato no fue motivo para que su candidatura fuera desestimada, pero si reconoció sentirse incómodo y nervioso durante toda la entrevista.

Imagen obtenida del blog theoatmeal.com

Tal vez el caso comentando sea extremo, pero puede ocurrir, así que lo más recomendable es informarse bien antes de equivocarnos con la vestimenta. Y si tienes dudas elige siempre ropa discreta. Un traje de chaqueta con colores clásicos como el negro, el azul marino y el gris oscuro está bien para la ocasión. La discreción conseguirá que el entrevistador dirija solamente su atención a lo que cuentas, evitando cualquier tipo de prejuicio. 

Si quieres pasar un rato divertido y didáctico, visitad “ The 10 Types of Crappy Interviews, link que me facilitó mi compañera África Muñoz.:mrgreen:

Como un reloj. Llegar “sólo” un par de minutos tarde o demasiado pronto no es ser puntual. Unos 5-10 minutos antes de la hora es lo correcto. Si llegas demasiado pronto procura hacer tiempo, además servirá para relajarte, y si ves que vas a llegar más tarde de la hora prefijada llama ¡SIEMPRE! para avisar al entrevistador con tiempo suficiente.

Hay una cita del poeta y crítico francés Nicolas Boileau-Despréaux muy interesante: “Procuro ser siempre muy puntual, pues he observado que los defectos de una persona se reflejan muy vivamente en la memoria de quien la espera”. ¡No lo olvides!

Controla tus nervios. Es bastante común que te pongas nervioso antes y durante la entrevista personal y más si llevas desempleado un tiempo. El miedo más frecuente es sentirse evaluado ante el continuo bombardeo de preguntas del entrevistador, así que lo mejor que puedes hacer para controlar tus nervios es prepararte las preguntas más comunes y mentalizarte de que la entrevista es un proceso bidireccional.

  • Prepárate las preguntas más comunes. Los técnicos de selección no solemos ser muy creativos en nuestras preguntas (upsss, lo he dicho 😳) de hecho, al menos el 70% de las preguntas que hacemos durante la entrevista podrían ser catalogadas como “típicas”. Aprovéchate de ello y dedica un tiempo a preparar buenos y sólidos argumentos para contestar: motivos de cambio de trabajo, interés en el puesto y en la empresa, motivaciones profesionales y expectativas salariales, cualidades más destacadas o puntos fuertes, defectos o áreas de mejora, valor añadido que puedes aportar a la empresa, preferencias sobre trabajar en equipo o solo, opinión acerca de tus experiencias profesionales anteriores y tus jefes.
  • Preguntas básicas técnicas adaptadas a tu perfil (dedicaremos un próximo post a recapitular las preguntas más típicas que realizamos los técnicos de selección que, por cierto, nada tienen que ver con las entrevistas personales que realiza la empresa Google).
  • Mentalízate de que la entrevista es bidireccional. Para no sentirte incómodo ante la situación de evaluación, recuerda que tú también estás evaluando. Ambos profesionales estáis conversando y valorando si hacer negocio, estáis en igualdad de condiciones.

Te aconsejo leer “Cómo afrontar una entrevista de trabajo” del blog María L. Cobián, editora del blog Zumo de Empleo.Te dará estupendos consejos dirigidos a cómo se debe enfocar la conversación con el entrevistador. 

Y recuerda, por mucho que te prepares la entrevista personal, es probable que el entrevistador te sorprenda con alguna pregunta, comentario o actitud, pero ya sabes “Antes preguntas típicas, respuestas atípicas” 

¡Suerte y no olvide prepararte por dentro y por fuera! 😎